Velocidad fija vs. Velocidad variable

Dentro de los tipos de regulación del compresor de tornillo, podemos reconocer dos opciones mayoritarias: La velocidad fija y la velocidad variable.

Cuando tratamos el concepto de velocidad, nos referimos a velocidad de giro del motor eléctrico y, en consecuencia, a la velocidad de giro del rotor que, en última instancia repercute en el caudal de aire comprimido proporcionado a la instalación.

Velocidad fija

El funcionamiento de este tipo de compresores consiste en que el rotor del compresor gira de forma constante a una velocidad fija aspirando el aire del ambiente y comprimiéndolo hasta que la red se encuentre a la presión de consigna. Una vez alcanzada dicha presión, hay una válvula comúnmente conocida como «Válvula de aspiración» la cual se cierra impidiendo la succión de aire del ambiente mientras el rotor sigue girando, por lo que mientras dicha válvula se mantiene cerrada no habrá aporte de aire a la red de aire comprimido. Si la presión vuelve a bajar a la mínima admisible designada, la válvula de aspiración volverá a abrir permitiendo nuevamente la aportación de aire a la red. Si, una vez alcanzada la presión de consigna y cerrada la válvula de aspiración, la presión de red no baja hasta el valor mínimo admisible en un tiempo razonable, el motor parará pasados unos minutos dejando el compresor en reposo a la espera que nuevamente se le dé la orden de volver a arrancar.

El estado del compresor en que el rotor sigue girando y sin embargo no se aporta caudal de aire a la instalación se conoce como «Estado de Descarga». Es importante intentar reducir al máximo el tiempo que un compresor se encuentra en Descarga puesto que genera un consumo eléctrico completamente improductivo.

Velocidad variable

Un compresor de velocidad variable es aquél cuyo motor incorpora un variador de frecuencia que le da la capacidad de modificar su velocidad de giro adaptándose así a la demanda exacta de aire comprimido. Aunque la presencia de este equipo electrónico proporciona un consumo eléctrico adicional, queda sobradamente compensado al ser capaz de eliminar en mayor parte el tiempo de descarga del compresor y, por lo tanto, eliminar sus consumos eléctricos improductivos. A modo de referencia, un compresor de velocidad variable será capaz de modular su velocidad para entregar un caudal de aire entre el 30 % y el 100 % de su capacidad máxima

Ventajas
  • Menor o nulo tiempo en descarga
  • No hay picos de intensidad en arranque
  • Regulación suave
  • Menos impactos mecánicos
  • Depósito de aire más reducido
Desventajas
  • Mayor coste de la inversión
  • Menor eficiencia a plena carga
  • Armónicos en la red de suministro